Burn rate — Tasa de quema
La tasa de quema es el dinero neto que una empresa consume cada mes: todo lo que gasta menos todo lo que ingresa. Es el denominador del runway y, en una empresa que factura, es bastante menor que el gasto total.
¿Qué es tasa de quema?
La tasa de quema es el dinero neto que una empresa consume cada mes: todo lo que gasta menos todo lo que ingresa. Es el denominador del runway y, en una empresa que factura, es bastante menor que el gasto total.
También: burn rate · quema mensual
Bruta y neta
La quema bruta es todo lo que sale; la neta descuenta lo que entra. Una empresa que gasta 50.000 € e ingresa 35.000 € tiene una quema bruta de 50.000 y una neta de 15.000. Confundirlas triplica la sensación de urgencia y lleva a recortar donde no toca.
Por qué importa
Qué cambia en un SaaS
Es la palanca más directa sobre el runway, y la única que se puede mover sin depender de nadie de fuera. También es donde se ve si el crecimiento está pagado por los clientes o por la caja: si la quema neta sube al mismo ritmo que los ingresos, el negocio no está escalando, está creciendo a pulmón.

Tasa de quema en detalle
Dónde suele estar
En personas, con mucha diferencia. Después, en herramientas contratadas que nadie ha revisado desde que se firmaron. Lo tercero rara vez mueve la aguja, aunque es donde primero mira todo el mundo.
La quema por cliente nuevo
Dividir la quema neta entre los clientes ganados en el mes da una cifra incómoda y muy útil: lo que cuesta de verdad cada cliente nuevo contando todo, no solo el gasto de marketing.
Preguntas sobre tasa de quema
¿Es malo tener una quema alta?
Depende del runway y de qué compra esa quema. Quemar mucho con dos años de caja y un crecimiento que responde es invertir; quemar poco sin crecer es agonizar despacio.
Términos relacionados
Un término suelto se entiende a medias. Estos son los que aparecen en la misma conversación.
Runway
El runway son los meses que una empresa puede seguir operando con el dinero que tiene, al ritmo actual de gasto. Se calcula dividiendo la caja disponible entre lo que se quema cada mes, y es la cifra que ordena todas las demás decisiones.
MRR — Ingresos recurrentes mensuales
El MRR es la suma de los ingresos recurrentes que un negocio de suscripción factura cada mes, normalizando los contratos anuales a su equivalente mensual. Excluye lo que no se repite —implantaciones, consultoría, cobros puntuales— porque su función es medir la base estable.
CAC — Coste de adquisición de cliente
El CAC es lo que cuesta conseguir un cliente nuevo: todo el gasto de marketing y ventas de un periodo dividido entre los clientes ganados en ese mismo periodo. Incluye sueldos, herramientas y publicidad, no solo la inversión en anuncios.
Churn
El churn es el porcentaje de clientes —o de ingresos— que se pierden en un periodo. Es la métrica que define si un negocio de suscripción crece de verdad: con un churn alto, cada cliente nuevo solo sirve para tapar el hueco que dejó otro.
LTV — Valor del cliente
El LTV estima cuánto ingresa un cliente a lo largo de toda su relación con la empresa. En un SaaS se aproxima dividiendo el ingreso medio mensual por cliente entre la tasa de bajas mensual: cuanto menos se va la gente, más vale cada cliente.
Onboarding
El onboarding es el proceso que lleva a un cliente desde que contrata hasta que obtiene el primer resultado real con el producto. Incluye la configuración inicial, la carga de datos, la formación del equipo y todo lo que haga falta para que el uso se vuelva rutina.
