1
El agente actúa, no solo responde
No explica el paso: lo da.
Con los permisos que defines, el agente hace peticiones a tus API para comprobar el estado real y completar la petición dentro de la misma conversación. La diferencia entre «ve a Ajustes y cámbialo» y «ya está cambiado».
2
Lee cómo está la cuenta de verdad
Tu documentación no sabe en qué plan está quien pregunta.
Plan, permisos, límites de uso, facturación y configuración entran como contexto en cada respuesta. Por eso puede resolver «¿esto entra en mi plan?» en lugar de enviar un artículo genérico.
3
El escalado llega con el trabajo hecho
Tu equipo entra a terminar, no a empezar.
Cuando hace falta una persona, la conversación llega a la bandeja con el historial, lo que el agente ya comprobó y el siguiente paso preparado. Nadie vuelve a leerlo todo desde cero.
4
Un solo sitio para todos los canales
Email, WhatsApp y web en la misma bandeja.
El mismo agente lee todos los canales y el mismo equipo los atiende. No hay una herramienta por canal ni una versión distinta del historial en cada una.
5
Cada conversación mejora la siguiente
Lo que tu equipo resuelve hoy es lo que el agente sabrá mañana.
El centro de ayuda y la base de conocimiento se alimentan de lo que pasa en la bandeja. Los huecos de información se ven, y se cierran donde se detectan.
6
El precio no crece con tu equipo
Un precio fijo al mes, con todo el equipo dentro.
No cobramos por asiento ni vendemos la IA como extra: entren tres personas o treinta, la factura es la misma. Tu coste de soporte deja de crecer al ritmo de tu plantilla.