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Cuánto cuesta Zendesk de verdad, con la factura desglosada

La tarifa por agente es el principio de la cuenta, no el final. Desglose de las partidas que no salen en la tabla de precios y de lo que acaba pagando un SaaS de tres personas en soporte.

Adrià Castany 8 min

Ilustración de barras crecientes en los colores de Intake

La tabla de precios de Zendesk empieza en una cifra por agente y por mes. Esa cifra es correcta y es, casi siempre, la menor de las que vas a pagar. No porque nadie te engañe: es que el producto se factura por partidas y la página de precios enseña una.

Este artículo desglosa las demás. La cuenta está hecha sobre un supuesto concreto —un SaaS con tres personas en soporte y unas 500 conversaciones al mes— porque sin supuestos una comparación de precios no significa nada.

Las cuatro partidas

1. Los asientos

Es la que sí sale en la web. Se paga por persona que entra en la herramienta, no por persona que atiende: si tu responsable de producto quiere mirar los tickets una vez por semana, ese es un asiento más.

El plan de entrada cubre lo básico. Las funciones que la mayoría de los equipos acaban queriendo —flujos de trabajo por horas, varios canales, acuerdos de nivel de servicio— están en los planes de arriba, y el salto entre planes es mayor que el salto entre uno y dos agentes.

2. Las resoluciones automatizadas

Aquí es donde la cuenta se separa de lo publicado. La IA de Zendesk se factura por resolución automatizada, es decir, por conversación que cierra sin que intervenga una persona.

El modelo es razonable: pagas por resultado. Lo llamativo es que la tarifa no está impresa en la página de precios. Se negocia. Eso significa que no puedes hacer esta cuenta antes de hablar con un comercial, que es exactamente el momento en el que la mayoría de la gente deja de comparar.

3. El copiloto

Es distinto de lo anterior. La resolución automatizada cierra la conversación; el copiloto ayuda a la persona que la está atendiendo, sugiriendo respuestas y resumiendo el hilo. Se factura por agente y por mes, aparte del asiento.

Es decir: la misma persona puede aparecer dos veces en la factura.

4. Los complementos

Los que más aparecen en una factura real: mensajería avanzada, más espacio de almacenamiento, entornos de pruebas, un plan de asistencia con tiempos de respuesta comprometidos. Cada uno es pequeño. Sumados no lo son.

La cuenta a 500 conversaciones

Con tres personas en el plan de entrada, los asientos suman unos 165 € al mes. A eso hay que añadirle la partida de resoluciones automatizadas —que no puedes calcular sin una llamada— y, si lo quieres, el copiloto para las tres personas.

El resultado honesto es este: la factura empieza en 165 € y no sabes dónde acaba hasta que negocias. Para un equipo que está decidiendo, esa incertidumbre es en sí misma un dato.

Puedes ver la cuenta completa, con los dos modelos al lado, en la comparativa entre Intake y Zendesk.

Dónde Zendesk vale lo que cuesta

No todo el mundo debería irse de Zendesk, y decirlo es parte de comparar en serio.

  • Equipos de soporte grandes. A partir de diez o quince personas, la gestión de turnos, permisos y colas es un problema real, y Zendesk lleva quince años resolviéndolo.
  • Soporte a consumidor con mucho volumen. Miles de conversaciones al día, repetitivas, sin dependencia del estado de la cuenta.
  • Procesos formales. Si tienes acuerdos de nivel de servicio contractuales y auditorías, la herramienta ya está preparada para eso.

Dónde deja de compensar

El caso contrario es bastante concreto: un SaaS con un equipo pequeño.

La razón no es el precio, es la forma de la factura. Zendesk cobra sobre todo por capacidad de atender: cuántas personas tienes disponibles. Y lo que un SaaS pequeño quiere no es atender más, es atender menos, porque cada persona que suma al soporte es una que no está en producto.

Cuando el grueso de tu coste está en los asientos, automatizar bien no te ahorra nada: sigues pagando por las mismas tres personas. Lo notas al revés de como esperabas.

Hay un segundo desajuste, y es más de fondo. En un SaaS, la respuesta correcta casi nunca es la misma para dos clientes: depende del plan que tengan contratado, de los permisos, del consumo, de si esa integración concreta está activa. Una herramienta cuya IA lee tu centro de ayuda puede explicar cómo se hace algo; para responder qué pasa en esta cuenta necesita leer la cuenta.

Eso es lo que hace nuestro agente: antes de responder consulta el estado real del cliente y, cuando toca, ejecuta la acción en vez de mandar el artículo que la explica.

Cómo hacer tu propia cuenta

Si estás comparando, estas cuatro preguntas te dan el número real en menos de una tarde:

  1. ¿Cuántas personas necesitan entrar? No cuántas atienden: cuántas entran.
  2. ¿Qué porcentaje de tus conversaciones se puede cerrar sin una persona? Mira las últimas cien y cuéntalas.
  3. ¿Cuántas de esas dependen del estado de la cuenta? Son las que un bot documental no va a cerrar por mucho que mejore.
  4. ¿Qué pasa si el equipo crece a cinco? Multiplica lo que has calculado. Si el número te asusta, el modelo de precios no es el tuyo.

Nosotros cobramos 0,41 € por conversación resuelta y no cobramos asientos, precisamente porque la respuesta a la pregunta 4 no debería asustar a nadie. Está todo en la página de precios, con la aritmética a la vista.

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