Atención al cliente Publicado

Cómo reducir los tickets repetidos de un SaaS

Entre el 40 % y el 60 % de las conversaciones son variaciones de lo mismo. Solo una parte se arregla escribiendo documentación, y la otra parte es la cara.

Adrià Castany 8 min

Ilustración de una rejilla repetida con una celda distinta

En casi cualquier SaaS, entre el 40 % y el 60 % de las conversaciones de soporte son variaciones de una pregunta que ya se ha respondido antes.

La reacción natural es escribir más documentación. Funciona a medias, y entender por qué a medias es lo que hace que el esfuerzo valga la pena.

Hay dos tipos de repetición

Repetición documental

«¿Cómo invito a un compañero?» La respuesta es idéntica para todo el mundo y no caduca.

Esta sí se arregla escribiendo. Un artículo claro, bien titulado y fácil de encontrar la elimina, sobre todo si además hay algo que lo sirva en la conversación.

Repetición con dato propio

«¿Por qué no me deja invitar a un compañero?»

La pregunta se repite. La respuesta no, porque depende de si ese plan tiene asientos libres, de si esa persona tiene permisos, de si la factura está al día o de si el dominio del correo está en la lista permitida.

Este tipo no se arregla con documentación. Puedes escribir el mejor artículo del mundo sobre los límites de asientos y el cliente lo va a leer, no va a saber cuál es su caso, y va a escribirte igual.

Y es el tipo caro. Porque para responderlo alguien tiene que salir de lo que estaba haciendo, entrar en el panel de administración, buscar la cuenta, mirar tres pantallas y volver.

Cómo saber cuánto tienes de cada uno

Sin herramientas, en una tarde:

  1. Exporta las últimas cien conversaciones
  2. Marca cada una: documental, dato propio o criterio
  3. Cuenta

Ese reparto decide todo lo que viene después. Nosotros tenemos una capacidad que agrupa las preguntas repetidas automáticamente, pero el ejercicio a mano da el mismo diagnóstico y no requiere contratar nada.

Qué hacer con la repetición documental

Ordena por frecuencia × coste, no por frecuencia. Una pregunta que aparece cinco veces al mes y acaba escalando a ingeniería cuesta más que una que aparece cincuenta y se responde en dos minutos. La segunda es la que sale primero en cualquier informe, y es la que menos importa.

Escribe el artículo con el título que usa el cliente, no con el que usáis internamente. Si vosotros lo llamáis «política de retención» y el cliente escribe «cuánto tiempo guardáis mis datos», el artículo tiene que llamarse lo segundo.

Ponlo donde surge la duda. Un artículo enlazado desde la pantalla en la que aparece el problema se lee; el mismo artículo en un centro de ayuda al que hay que ir, no.

Revisa lo que ya tienes antes de escribir más. La mitad de las veces el artículo existe y nadie lo encuentra. Ahí el problema es de buscador, no de contenido, y escribir otro artículo lo empeora.

Qué hacer con la repetición de dato propio

Aquí hay tres caminos y conviene conocerlos todos.

Camino 1: enséñale el dato al cliente

El más barato y el más ignorado. Si la pregunta es «¿cuántos asientos me quedan?», enseña los asientos que quedan en la pantalla de asientos.

Muchos tickets repetidos son en realidad un fallo de producto disfrazado de soporte. Antes de automatizar la respuesta, pregúntate si la respuesta no debería estar visible.

Camino 2: un mensaje proactivo

Si sabes que un cliente va a preguntar —porque le queda un 10 % de cupo, porque le ha fallado un pago—, díselo antes. Un ticket que no llega cuesta cero.

Camino 3: que lo responda un agente con acceso al dato

Cuando ni el producto ni el aviso lo cubren, la conversación va a llegar. La diferencia es si la atiende una persona mirando el panel o un agente que consulta el mismo dato y responde con él, ejecutando la acción si hace falta.

Este camino es el que quita el trabajo, pero solo después de haber probado los dos anteriores: automatizar la respuesta a una pregunta que no debería existir es esconder el problema.

El orden importa

Si lo haces al revés —montar el agente primero— acabas con un sistema que responde muy bien preguntas que nunca deberían haberse hecho. Funciona, y estás pagando por tapar un agujero de producto.

El orden que funciona:

  1. Mide el reparto de los tres tipos
  2. Arregla en producto lo que sea un fallo de producto disfrazado
  3. Escribe los artículos que faltan, ordenados por frecuencia × coste
  4. Avisa antes de que pregunten, donde se pueda
  5. Automatiza lo que quede, que ya será solo lo que de verdad hay que atender

Qué esperar

Con los cinco pasos, en un SaaS de tamaño medio:

  • Los pasos 2 y 3 suelen quitar entre un 15 % y un 25 % del volumen
  • El paso 4, otro 10 % si tienes los avisos bien puestos
  • El paso 5 se lleva la mayor parte de lo que sobrevive

Lo que no baja es el montón de criterio humano, y es la buena noticia: es el que aporta valor, y es donde quieres que esté tu equipo.

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